Creo que estoy a punto de renunciar a mi pega en stgo y devolverme a región.
Santiago y la pega me están enfermando. Trabajar en oficinas abiertas con más de 100 personas es una brutalidad, ruido todo el día, malos olores, falta de privacidad....
En tres meses no logré aclimatarme a la ciudad, lo encuentro todo lejos, contaminado, lleno de autos. Subí el San Cristóbal en bici y lo encontré deprimente, dónde miraras era smog y puros cerros secos y áridos.
Traté de hacer redes, me junte con amigos, conocidos, familia, colegas, pero nada que sintiera perdurará o me diera sentido de pertenencia.
El lugar donde vivo me carga, no lo elegí bien, me fui por precio y cercanía a la pega, es un horno. Hoy que estuvo nublado y agradable con 23 grados estaba muriendo de calor.
En un momento de genialidad se me ocurrió pagar varios meses por adelantado, venía con toda la intención de quedarme y trabajar. Estoy en un punto que no me importa perder meses de arriendo en el peor de los casos.
Ahora quiero solo salir. Llevo un mes y medio anotando lo mal que lo paso y ahora en una semana pase dos días casi sin comer. Solo almorzaba, con suerte, y no comía nada más en todo el día.
Dolores de cabeza constantes, siento una necesidad de salir de la pega, de querer arrancar. Llevo un par de días saliendo de la oficina si no tengo reuniones y me voy por una hora a una plaza que está cerca.
Hoy estaba remoto y me fui al final de una reunión y no me presenté a la que sigue, salí a trotar, estuve afuera como dos horas. No fue la decisión más responsable con la pega, pero mágicamente se me pasó todo el malestar.
De más está decir que ya comencé tratamiento con psicóloga y ahora voy por la otra arista.
Gracias por leer.